Cuanto más cuidamos la Tierra, mejor vino conseguimos  | Corresponsables.com Mexico
Cemex
ISO 26000:
 Medio Ambiente
Grupos de interés:
 Grandes empresas
Sectores:
 Alimentación y Bebidas

Cuanto más cuidamos la Tierra, mejor vino conseguimos 

05-06-2018
Escucha esta página utilizando ReadSpeaker

Hace algunos días atrás, una persona me consultó por qué nosotros y las viñas en general éramos tan proactivos en temas de sostenibilidad, si esto se debía a las exigencias de mercado o a mero marketing, generándose toda una rica reflexión en torno a este tema y a cómo otras industrias debieran seguir el ejemplo de Vinos de Chile con su Código Nacional de Sustentabilidad.

Es necesario precisar que en la industria del vino sí existen exigencias de mercado que la inducen a ser más responsable desde el punto de vista social y medioambiental, pero estas exigencia vienen generalmente de los países Nórdicos que si bien son muy importantes, no son el principal y/o único mercado de destino para los vinos chilenos, son un referente y eso es claro pero su volumen todavía debe crecer mucho.

El marketing también es un tema importante, pero para la mayoría de los consumidores todavía este no es un tema relevante; te dicen “Qué interesante que estén trabajando en ese tema”, pero a la hora de tomar la decisión de compra, la mayoría todavía no tienen la conciencia necesaria para optar por una alternativa más sostenible que puede, en ciertas ocasiones, significar una diferencia en el precio final del producto, ya que hacer las cosas bien tiene costos adicionales.

De aquí surge la tercera respuesta y la que es mi postura frente a aquella interrogante. La Vitis vinífera es una planta noble, pero altamente sensible a las condiciones climáticas.

Por lo anterior, los cambios que nuestro planeta ha sufrido en los últimos años producen variaciones en las características de las uvas producidas y por transitividad, del vino. Recordemos que ese término que los enólogos utilizan, el “Terroir”, es un vocablo que no solo engloba el terreno, sino que también el clima y las condiciones específicas de cada lugar donde se cultiva la vid.

Desde este punto de vista, preocuparse de los temas de cambio climático, fertilización de los terrenos, erosión, uso eficiente de agua y energía y en general de todos los temas concernientes a la sostenibilidad, son una necesidad para la industria.

Cada año vemos como los desastres agrícolas relacionados con eventos climáticos se van convirtiendo en la normalidad y debemos trabajar para que esto no aumente o la calidad de nuestros vinos variará irremediablemente. Un ejemplo de lo anterior lo vivimos es la reciente vendimia donde tuvimos dos lluvias cortas, pero con gran cantidad de agua caída hacia finales del verano y que produjo pérdidas millonarias en los cultivos.

Recordemos que desde los años 90 los científicos nos advertían que el aumento en dos grados de la temperatura terrestres produciría este tipo de eventos y otros como inundaciones, sequías, erupciones volcánicas y tantos más que tardaríamos mucho en enumerar y que en ese momento casi nadie creía y que han terminado en convertirse en una realidad que ya nadie puede desmentir.

Para mí éste es el motivo principal de la preocupación de las viñas por trabajar en post de un cultivo más sostenible y la creciente conciencia agroecológica de la industria que no se basa en la teoría si no en la constatación práctica de sus efectos. Este es el motivo también por el cual he decidido colocar como título de esta columna la frase que se puede leer en la página de inicio de la web de Torres.

Estoy convencido de que la Madre Tierra no nos necesita, somos nosotros los que necesitamos de la Madre Tierra para respirar, comer, desarrollarnos, disfrutar de sus bondades y en general, para vivir. Hago votos para que los distintos rubros del quehacer nacional e internacional puedan darse cuenta de lo mismo y puedan trabajar decididamente en hacer de esta casa común un lugar mejor donde vivir, para nosotros, nuestros hijos y las futuras generaciones.