Día mundial para la reducción de riesgos de desastres | Corresponsables.com Mexico
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Día mundial para la reducción de riesgos de desastres

13-10-2017

No solo se establece un sistema; se crea una política pública que fomenta el análisis y la gestión de las causas de los desastres. 

Es cierto que no se han alcanzado las cotas deseadas para reducir los niveles de exposición de las diversas amenazas que pueden afectar nuestro país (incluyendo factores como el cambio climático, lo que han contribuido en multiplicar estos niveles), el incremento poblacional en México presiona la urbanización y los servicios públicos de las ciudades (chicas o grandes), incrementando con ello la vulnerabilidad de una gran parte de la población.

Siendo los asentamientos irregulares donde se amplifica esta exposición; si bien se ha hecho un gran esfuerzo en identificar todos los riesgos de desastre, la relación entre la preparación de la población y los factores de riesgos y vulnerabilidad han sido dispares, tal pareciera que los riesgos y las vulnerabilidades tienen un crecimiento exponencial en las ultimas dos décadas contra los alcances de la preparación.  

No es justo decir que poco se ha hecho en relación a la reducción de riesgos de desastres, al contrario, se ha hecho mucho de ello, el ejemplo es que, comparando eventos desastrosos y similares en otros países a los sucedidos en México, hemos salido bien librados. También habrá de reconocer que falta mucho por hacer, que un cambio relacionado con la cultura de la reducción de riesgos no se da en un día, se requiere de una incidencia en las futuras generaciones de la población para afianzar lo que se ha logrado hasta este momento, reitero, para llegar a este punto han pasado 32 años.
 
Quienes nos dedicamos a la acción humanitaria hemos visto los mismos patrones de la generosidad de las personas, el soporte nacional e internacional (en esta ocasión movilizo a más de 800 especialistas en búsqueda y rescate, incluyendo a nueve equipos internacionales), del uso de la tecnología, recursos caninos y de la coordinación (y a veces la descoordinación) en la respuesta a los desastres, eventos que de momento se tornan muy complejos y difíciles de atender como lo fue el paso del huracán Odile en Baja California Sur (2015) y sus obstáculos logísticos.
 
Sin embargo este cambio cultural habrá de trabajarse desde el nivel comunitario, haciendo participe a las personas en la gestión para la reducción del riesgo, buscar su participación activa y su empoderamiento para hacer de las comunidades más resilientes, un claro ejemplo es Programa de Resiliencia ante inundaciones que se desarrolla en el Municipio de Jonuta, Tabasco, donde los liderazgos comunitarios, las personas y las instituciones participan en el desarrollo sus propios diagnósticos comunitarios, participan en las brigadas de emergencia, crean sus planes de respuesta, establecen alianzas intercomunitarias y gestionan ante sus autoridades el fortalecimiento de sus capacidades, condición que se dan en un proceso en ascenso y contrario a un esquema que baja desde el nivel nacional (de donde se desprende la mayoría de la política pública); la cual y en muchas ocasiones no permea a los niveles locales. 
 
Este programa que comprende cuatro años de trabajo y una Alianza entre los integrantes de 20 comunidades, la Cruz Roja Mexicana, la Federación Internacional de la Cruz Roja y Zúrich Seguros; resulta de una nueva forma de colaboración entre la sociedad civil, el sector privado y las organizaciones, por ello habrá de dejar de mirar hacia abajo e iniciar los procesos desde la base social para favorecer la reducción de riesgos de desastres.

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